Probablemente una de las mayores supersticiones contemporáneas sea el enigma de la dichosa cobertura Wi-Fi , para la cual hay casi tantas teorías al respecto como modelos de router en el mercado: ¿es verdad que si colocamos el aparato cerca de una ventana tendremos mejor cobertura? ¿Sirve de algo colocarle al mismo un gorrito de papel de aluminio al estilo“ terraplanista ”? ¿Los parpadeos de las luces delanteras están intentando transmitirnos algún tipo de mensaje? ¿Es código morse? Si bien es cierto que se ha demostrado que técnicas de andar por casa como el mencionado el papel de aluminio funcionan de cara a mejorar la señal WiFi, las soluciones reales (y científicas) no suelen ser demasiado conocidas. Por eso, te alegrará saber que desde hace ya algún tiempo existe una respuesta matemática a la pregunta de marras de dónde demonios colocar el router. Cómo saber dónde colocar el router para tener la mejor señal posible Tal y como reporta Science Alert , la re...
Teniendo en cuenta los problemas de subasta del espectro electromagnético y la inmensa cantidad de torres de telefonía que existen, no quedaba otra que ingeniárselas para mejorar la velocidad de datos de los dispositivos inalámbricos. Y todo a punta a que el MIT tiene la solución, ya que han desarrollado una ecuación algebraica con la que poder reducir esa acumulación de paquetes perdidos que acaban saturando la red. La idea es que el dispositivo receptor pueda descifrar a través de dicha ecuación qué paquete es el que falta, para así obtener el envío de inmediato y evitar congestiones producidas por los paquetes perdidos no entregados. Dada la "simpleza" del método, pequeños dispositivos como teléfonos o tablets serán perfectamente compatibles con este método de corrección.
Dicha tecnología funciona tanto en redes LTE como WiFi, obteniendo además en estas últimas mejoras en las transferencias, pasando del 1 Mbps hasta los 16 Mbps. Sin embargo, desde el MIT informan que las pruebas no han pasado más allá de sus laboratorios, así que faltaría realizar más comprobaciones en entornos de la vida real. Aún así, esto no ha impedido que algunos fabricantes comiencen a licenciar la tecnología tras ver el éxito cosechado, sin importar los pocos detalles que ha revelado el MIT.
fuente/engaget

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