Probablemente una de las mayores supersticiones contemporáneas sea el enigma de la dichosa cobertura Wi-Fi , para la cual hay casi tantas teorías al respecto como modelos de router en el mercado: ¿es verdad que si colocamos el aparato cerca de una ventana tendremos mejor cobertura? ¿Sirve de algo colocarle al mismo un gorrito de papel de aluminio al estilo“ terraplanista ”? ¿Los parpadeos de las luces delanteras están intentando transmitirnos algún tipo de mensaje? ¿Es código morse? Si bien es cierto que se ha demostrado que técnicas de andar por casa como el mencionado el papel de aluminio funcionan de cara a mejorar la señal WiFi, las soluciones reales (y científicas) no suelen ser demasiado conocidas. Por eso, te alegrará saber que desde hace ya algún tiempo existe una respuesta matemática a la pregunta de marras de dónde demonios colocar el router. Cómo saber dónde colocar el router para tener la mejor señal posible Tal y como reporta Science Alert , la re...
¿Cuál es la clave para una relación exitosa? Bien, no hay ninguna clave ni secreto; la felicidad se forja poco a poco.
¿Cuál será la clave para una relación exitosa? Bien, no hay ninguna clave ni secreto; más bien, la felicidad en nuestra relación la debemos forjar poco a poco. A continuación, te proporcionamos algunas ideas que sugieren diferentes expertos.
Aunque tanto tu pareja y tú trabajen todo el día y tengan poco tiempo para convivir, hagan de esos escasos momentos una convivencia de calidad. Necesitan su tiempo a solas y olvidarse de las rutinas del día, de los pendientes del día siguiente, etc. Fuera planes, deudas, compromisos y todo lo que les implique un cierto grado de distracción, angustia o estrés. Al menos unos treinta minutos de apapachos mutuos y de expresarse lo mucho que se quieren y se necesitan, serán como el combustible o la ilusión que los mantendrá unidos y deseosos de estar juntos día tras día.
Mantengan cada uno su individualidad. Ninguno debe pretender cambiar a su pareja a su modo (a menos que quieran como pareja a un clon). Ambos tienen tanto pasatiempos personales como comunes. Dediquen tiempo cada uno a compartir sus pasatiempos en común como ir al cine, pasear al perro, jugar monopolio, ir a trotar, etc; pero también, dense cada uno el tiempo para sus pasatiempos personales, como la lectura, los deportes, conservar viejas amistades, etc. Recuerden que ninguno en la pareja debe abandonarse a los gustos del otro; podemos pretender cambiar un tiempo, pero nuestra esencia siempre permanece y tarde o temprano querremos ser nosotros mismos nuevamente.
Promuevan la comunicación entre ambos. Es bien sabido que las mujeres son expertas en expresar ideas, sentimientos, opiniones y muchas cosas más; pero los hombres, están acostumbrados a no exteriorizar lo que sienten. Es por esto, que en pareja, toca a la mujer propiciar la comunicación de pareja sin presionar al hombre; esto se logra gradualmente, poco a poco él logrará abrir su corazón y mente. Algunas veces puede suceder a la inversa, es decir, que la mujer no exterioriza sus sentimientos tan fácilmente. Pero es lo mismo, ambos tienen que sentarse a conversar y comunicar a su pareja cómo se siente.
Tomando en cuenta que el matrimonio es para toda la vida, tiene sentido que la convivencia diaria sea amable y respetuosa. Es inevitable que en algunas ocasiones haya disgustos, pero alimentarlos con desplantes, palabras ofensivas y sacar a relucir los defectos y errores, entre otras cosas, hará más difícil que se reconcilien pronto y en forma pacífica. Si sienten que están en medio de una discusión y el ambiente se torna muy tenso entre ambos, uno de ustedes debe tomar la iniciativa de sugerir terminar la discusión y retomarla después para solucionarla; de este modo, evitan empeorar la situación, herir sus sentimientos y además, tendrán tiempo de pensar un poco las cosas. Eviten usar frases como: “Tenemos que hablar...”, “Te lo dije...”, “Esto no te va a gustar...”, “Es que tu siempre...”, en fin, las frases de este tipo nos predisponen y nos alteran.
En una relación buscamos estabilidad, compromiso y seguridad. Está bien que mantener algo de misterio hace que nuestra pareja se interese un poco más en nosotros; pero los jueguitos de celos y de secretos también provocan una incertidumbre que domina a cualquier persona. Hay muchas formas más sanas e ingeniosas de mantener el interés; eviten los juegos mentales que desgastan a la pareja.
¿Recuerdan que durante el noviazgo admiraban todas las payasadas, chistes y puntadas de la pareja? Y ¿qué tal ahora? Una de las bases del amor es el respeto y admiración que tenemos a nuestra pareja; en el enamoramiento, sólo vemos lo que nos agrada y estamos ciegos a pequeños detalles que potencialmente no nos agradarían. Mantengan siempre presente las cualidades de la pareja, sientan orgullo por las cosas que hace, por el aprecio que le tienen sus amistades y familia, etc; de igual forma, procuren ser también un orgullo para la pareja.
Igualmente, tenemos que desarrollar cierta tolerancia. Dice una frase: “Si quieres conocer a Andrés, vive con él un mes”. Y efectivamente, la convivencia diaria nos descubre hábitos de nuestra pareja que ignorábamos. Hay que darle el valor justo a las cosas. A menos de que se trate de un hábito o lenguaje que perjudique a tu pareja o que haga insoportable la convivencia, hagan el intento de cambiarle para mejorar; pero olviden pretender que recuerde poner la tapa a la pasta de dientes, impedir que disfrute una siesta, etc. La aceptación será básica entre ambos.
No guarden resentimientos. Tu pareja no siempre será muy perceptiva y tampoco lee la mente. Probablemente no se percató que te hizo sentir mal y ni siquiera entiende por qué le has dejado de hablar. En cuanto puedas, comunícale que te hizo sentir mal; si te cuesta trabajo decírselo, escríbelo en una nota o busca la manera de que se percate de la razón de tu disgusto (evita involucrar a otras personas en el asunto). Quizá sólo se trata de un malentendido y la reconciliación será inminente.
En fin, hay muchas situaciones diversas que se viven en pareja. Les sugerimos tener presente las recomendaciones que hemos descrito para hacer más agradable y duradera la vida en pareja.
fuente/nosotros2
¿Cuál será la clave para una relación exitosa? Bien, no hay ninguna clave ni secreto; más bien, la felicidad en nuestra relación la debemos forjar poco a poco. A continuación, te proporcionamos algunas ideas que sugieren diferentes expertos.
Aunque tanto tu pareja y tú trabajen todo el día y tengan poco tiempo para convivir, hagan de esos escasos momentos una convivencia de calidad. Necesitan su tiempo a solas y olvidarse de las rutinas del día, de los pendientes del día siguiente, etc. Fuera planes, deudas, compromisos y todo lo que les implique un cierto grado de distracción, angustia o estrés. Al menos unos treinta minutos de apapachos mutuos y de expresarse lo mucho que se quieren y se necesitan, serán como el combustible o la ilusión que los mantendrá unidos y deseosos de estar juntos día tras día.
Mantengan cada uno su individualidad. Ninguno debe pretender cambiar a su pareja a su modo (a menos que quieran como pareja a un clon). Ambos tienen tanto pasatiempos personales como comunes. Dediquen tiempo cada uno a compartir sus pasatiempos en común como ir al cine, pasear al perro, jugar monopolio, ir a trotar, etc; pero también, dense cada uno el tiempo para sus pasatiempos personales, como la lectura, los deportes, conservar viejas amistades, etc. Recuerden que ninguno en la pareja debe abandonarse a los gustos del otro; podemos pretender cambiar un tiempo, pero nuestra esencia siempre permanece y tarde o temprano querremos ser nosotros mismos nuevamente.
Promuevan la comunicación entre ambos. Es bien sabido que las mujeres son expertas en expresar ideas, sentimientos, opiniones y muchas cosas más; pero los hombres, están acostumbrados a no exteriorizar lo que sienten. Es por esto, que en pareja, toca a la mujer propiciar la comunicación de pareja sin presionar al hombre; esto se logra gradualmente, poco a poco él logrará abrir su corazón y mente. Algunas veces puede suceder a la inversa, es decir, que la mujer no exterioriza sus sentimientos tan fácilmente. Pero es lo mismo, ambos tienen que sentarse a conversar y comunicar a su pareja cómo se siente.
Tomando en cuenta que el matrimonio es para toda la vida, tiene sentido que la convivencia diaria sea amable y respetuosa. Es inevitable que en algunas ocasiones haya disgustos, pero alimentarlos con desplantes, palabras ofensivas y sacar a relucir los defectos y errores, entre otras cosas, hará más difícil que se reconcilien pronto y en forma pacífica. Si sienten que están en medio de una discusión y el ambiente se torna muy tenso entre ambos, uno de ustedes debe tomar la iniciativa de sugerir terminar la discusión y retomarla después para solucionarla; de este modo, evitan empeorar la situación, herir sus sentimientos y además, tendrán tiempo de pensar un poco las cosas. Eviten usar frases como: “Tenemos que hablar...”, “Te lo dije...”, “Esto no te va a gustar...”, “Es que tu siempre...”, en fin, las frases de este tipo nos predisponen y nos alteran.
En una relación buscamos estabilidad, compromiso y seguridad. Está bien que mantener algo de misterio hace que nuestra pareja se interese un poco más en nosotros; pero los jueguitos de celos y de secretos también provocan una incertidumbre que domina a cualquier persona. Hay muchas formas más sanas e ingeniosas de mantener el interés; eviten los juegos mentales que desgastan a la pareja.
¿Recuerdan que durante el noviazgo admiraban todas las payasadas, chistes y puntadas de la pareja? Y ¿qué tal ahora? Una de las bases del amor es el respeto y admiración que tenemos a nuestra pareja; en el enamoramiento, sólo vemos lo que nos agrada y estamos ciegos a pequeños detalles que potencialmente no nos agradarían. Mantengan siempre presente las cualidades de la pareja, sientan orgullo por las cosas que hace, por el aprecio que le tienen sus amistades y familia, etc; de igual forma, procuren ser también un orgullo para la pareja.
Igualmente, tenemos que desarrollar cierta tolerancia. Dice una frase: “Si quieres conocer a Andrés, vive con él un mes”. Y efectivamente, la convivencia diaria nos descubre hábitos de nuestra pareja que ignorábamos. Hay que darle el valor justo a las cosas. A menos de que se trate de un hábito o lenguaje que perjudique a tu pareja o que haga insoportable la convivencia, hagan el intento de cambiarle para mejorar; pero olviden pretender que recuerde poner la tapa a la pasta de dientes, impedir que disfrute una siesta, etc. La aceptación será básica entre ambos.
No guarden resentimientos. Tu pareja no siempre será muy perceptiva y tampoco lee la mente. Probablemente no se percató que te hizo sentir mal y ni siquiera entiende por qué le has dejado de hablar. En cuanto puedas, comunícale que te hizo sentir mal; si te cuesta trabajo decírselo, escríbelo en una nota o busca la manera de que se percate de la razón de tu disgusto (evita involucrar a otras personas en el asunto). Quizá sólo se trata de un malentendido y la reconciliación será inminente.
En fin, hay muchas situaciones diversas que se viven en pareja. Les sugerimos tener presente las recomendaciones que hemos descrito para hacer más agradable y duradera la vida en pareja.
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