Probablemente una de las mayores supersticiones contemporáneas sea el enigma de la dichosa cobertura Wi-Fi , para la cual hay casi tantas teorías al respecto como modelos de router en el mercado: ¿es verdad que si colocamos el aparato cerca de una ventana tendremos mejor cobertura? ¿Sirve de algo colocarle al mismo un gorrito de papel de aluminio al estilo“ terraplanista ”? ¿Los parpadeos de las luces delanteras están intentando transmitirnos algún tipo de mensaje? ¿Es código morse? Si bien es cierto que se ha demostrado que técnicas de andar por casa como el mencionado el papel de aluminio funcionan de cara a mejorar la señal WiFi, las soluciones reales (y científicas) no suelen ser demasiado conocidas. Por eso, te alegrará saber que desde hace ya algún tiempo existe una respuesta matemática a la pregunta de marras de dónde demonios colocar el router. Cómo saber dónde colocar el router para tener la mejor señal posible Tal y como reporta Science Alert , la re...
Esto podría ser un pie de nota en los libros de historia, pero no por eso deja de ser importante. Según una nota de Reuters, Tim Cook nunca quiso demandar a Samsung por la compleja relación entre las dos compañías. “Cook, preocupado por la relación con ese proveedor, estaba en contra de demandar a Samsung. Pero a Jobs se le había acabado la paciencia, sospechando que Samsung contaba en la relación que tenían para protegerse contra la acción legal”, explicó la agencia de noticias.
Venture Beat publicó que Apple le compró a Samsung componentes por 8.000 millones de dólares durante el año pasado, a pesar de estar en medio de una batalla legar por la violación de propiedad intelectual.
En ese entonces, Cook era el encargado de toda la operación y logística de Apple, una de las razones por las cuales no quería poner en riesgo la relación.
Cuando empezó el negocio, por allá en 2005, Samsung era uno de los principales fabricantes de chips y memorias del mundo. Apple nunca pensó que el gigante coreano fuera a ser uno de sus más acérrimos competidores. Cuando Jobs se dio cuenta de la competencia, empezó a sospechar que Samsung estaba copiando los diseños de sus productos aprovechando la relación entre los dos gigantes.
A medida que se fue encrudeciendo el conflicto, Apple empezó a buscar otros proveedores, pero no ha podido reemplazar a Samsung ya que sigue siendo uno de los fabricantes de componentes más grande del mundo y de los pocos que puede manejar los niveles de inventario requeridos por la manzana.
Así las cosas, no esperen que cambie de a mucho la relación entre Apple y Samsung. Es obvio que las dos empresas preferirían estar totalmente separadas, pero las condiciones del mercado y la posición de los otros agentes no dejan otra opción. Apple tiene que acudir a Samsung porque nadie más tiene la producción necesaria y Samsung le vende a Apple porque nadie más le va a comprar la cantidad de componentes que produce.
Entonces, como un matrimonio forzado de la época medieval, Apple y Samsung tendrán que aprender a convivir juntos, a menos de que BlackBerry y Nokia den la sorpresa de la historia y cambien totalmente la dinámica del mercado de dispositivos móviles.
fuente/enter.co

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